Paseando con mi mascota

Tener un perro en casa nos aporta compañía, alegría y afecto. Es, definitivamente, uno más de la familia y eso implica la gran responsabilidad que supone cuidar de nuestros seres queridos.

Salir a pasear con nuestro perro, hacer nuevos amigos, tomar el sol, hacer ejercicio o relajarnos son actividades placenteras que realizamos en los espacios públicos. ¿Cómo compartimos estos espacios con aquellos que no disfrutan de mascotas?

  • Llevar a tu perro atado con correa o cadena con collar e identificación censal y vigilarlo en todo momento.
  • Si además tu perro está incluído en el censo de animales peligrosos, recuerda que la cadena o correa debe ser menor de un metro y medio de longitud.
  • El bozal es necesario, debe ser resistente, homologado y adecuado a la raza. Sabemos que él solo quiere jugar, pero no todos lo entienden y pueden asustarse.
  • Las rejillas del alcantarillado son perfectas para que tu perro haga pis, así evitas la corrosión de elementos metálicos como farolas, postes o papeleras y, por supuesto, el mal olor. Y si además echas un poco de agua ¡mucho mejor!
  • Cuando salgas con tu perro de paseo, recuerda llevar una bolsa de plástico para recoger sus deposiciones.

Solo los más rápidos pueden ganar. ¿Te atreves a salir de paseo con Dodi y a llenar la bolsita azul antes de que se acabe el tiempo?

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